“En Uruguay a todo se le dice que no”

En la tierra del “chivito”, el uruguayo Rodolfo Oppenheimer se hizo rey con las hamburguesas. En 1991 trajo McDonald´s a Uruguay. Bajo su gestión. que se extendió hasta el 2002, tuvo a su cargo 32 restaurantes y más de 2.000 empleados, en sintonía con los fuertes ingresos, que aún hoy mantiene en reserva.

Actualmente, como socio fundador de la consultora Xn y socio fundador de la firma de capital de riesgo Prosperitas Capital Partners, Oppenheimer habla con G&N de la vocación emprendedora, liderazgo, éxitos y fracasos, los cambios en la sociedad, materias pendientes y las oportunidades de negocios, como la exportación del chivito, que el entonces senador José Mujica alguna vez habló como desafío para el tradicional plato de los uruguayos.

-Usted deja la franquicia de McDonald’s en el 2002. ¿Extraña estar al frente de la operación local de la cadena de restaurantes?

-Hace ya casi 11 años que dejamos McDonald´s…. Al principio extrañé un poco. Ese proyecto fue mi bebé, lo cree, lo desarrollé, y lo entregué con 32 locales. Monté toda la operación. Llegamos a tener más de 2000 mil empleados. Y facturábamos una considerable cantidad de dólares.

-¿Cuántas veces le dijeron “no se puede” cuando decidió desembarcar con la franquicia de McDonald’s en el país del “chivito”?

-Muchas veces, por supuesto. Acá en Uruguay a todo primero se le dice que no. Después lo empiezan a pensar y ceden las resistencias iniciales. Cuando a uno le dicen “no” es cuando responde con más fuerza. Y cuando uno tiene ese bichito emprendedor adentro piensa: “me dicen que no, ahora les voy a demostrar que sí”.

A PUNTO CARAMELO

-¿Cómo se llega a la decisión de abrir un local de McDonald´s en Uruguay?

-En los inicios de los años 90 el país estaba a punto caramelo, porque empezaban a procesarse una cantidad de cambios sociales. Yo conocía la cultura empresarial de McDonald’s y la única hamburgusería que existía en ese momento se llamaba Pumper Nic que estaba en Argentina y luego llegó a Montevideo. No había nada para la familia y los niños. Era un país que empezaba a estar conectado al mundo, y todo era parrilla y pasta. Había algo de comida china y nada más. De modo que no había variedad gastronómica. La familia uruguaya estaba empezando a cambiar, ya no era papá solo el que trabajaba, ahora era papá y mamá, había una necesidad de que hubiera un lugar donde papá o mamá pudieran llevar a los niños a jugar y a almorzar. Entonces, observé los cambios y había ciertas fortalezas para McDonald’s… se abría la puerta y me metí con todo para dentro.

-¿Hubo dificultades? ¿Cuáles?

- (silencio). Llevó su tiempo, muchos dolores de cabeza, pasaron muchas cosas y lentamente empezó a funcionar como cualquier otro emprendimiento, paso a paso. Un emprendedor básicamente trata de apostar al futuro… analiza los riesgos, elige una gama de riesgos y tira para adelante. No es una persona que toma solo riesgos, sino que los acota.

CUMPLIR DÍA A DÍA

-¿Había diferencias con los McDonald’s instalados en EE.UU?

-El público de McDonald’s en todo el mundo es el mismo que apuntamos acá: clase media establecida con familia. El McDonald’s que abrimos tenía un pelotero, lugar de juegos, un estándar de barrio de Estados Unidos. Veinte o treinta años después implementamos en Uruguay lo mismo que se había implementado en los barrios americanos. El mismo modelo de negocios. La marca me traía la primera vez la gente a la puerta, después había que cumplir la promesa día a día.

-¿Por qué hay poca cultura emprendedora en Uruguay?

-Porque el riesgo no está bien entendido. Porque uno quiere tener todas las soluciones, porque nos enseñaron a que hay que hacer análisis para todo…

 -En un país de inmigrantes, hay cientos de historias de emprendedores, visionarios y mucho trabajo. Pasó el tiempo y ahora, como sociedad, pensamos en el empleo público.

-Bien, pensemos en (Francisco) Piria, que no era visionario, sino un auténtico emprendedor; se le metió algo en la cabeza y siguió para adelante. Lussich, los Lecueder, es todo lo mismo. Si uno empieza a mirar hay un denominador común: cómo acoto yo los riesgos, y este es el riesgo que tomo.

CULTURA DE LA QUEJA

-¿Dónde estima Ud. que nace el “no se puede”?

-Arranquemos con el tango, es todo melancolía. El tango salió de las afueras de aquel Montevideo de 1800… Pero melancolía de qué, me pregunto, si no había nada antes. Había que construir todo. Ya venimos con esa cultura de la queja. Pero la idiosincrasia no la vamos a cambiar, pero podemos buscar lo mejor de esa idiosincrasia para salir para adelante. Tampoco podemos cambiar al uruguayo. Somos así, orgullosos de ser de la forma en que somos.

-Ud. tiene una consultora y participa con capitales semilla para promover emprendedores. ¿Hay proyectos suficientes?

-Claro que hay material en el Uruguay para trabajar en ese sentido. Porque las nuevas generaciones están viendo que hay oportunidades, tanto en la vieja economía como en el mundo global. En la vieja dando vueltas paradigmas y las formas antiguas de hacer las cosas. Innovación no es un Internet mejor, es también cambiar el modelo de negocio con las herramientas antiguas… Ahí hay un campo súper fértil. Vayamos al campo, miremos lo que era el campo 10 años atrás, y veamos lo que es hoy en día. Hay diferencias notorias.

DOCENTES ARGENTINOS

-En el campo hubo innovación con la ayuda de los productores argentinos, que llegaron con la revolución de la soja.

-Pero trajeron innovaciones. Y son argentinos que están viviendo acá y que están trabajando. El 80 por ciento de la tierra está en manos uruguayas, así que estamos hablando de pocos predios propiedad de extranjeros. Y los argentinos están trayendo tecnología y están educando a los uruguayos. El tema de la soja es el más notorio. Dejando de lado por un segundo todas las teorías y la forma de pensar políticas, y vamos a lo práctico. Hay uruguayos que están aprendiendo en Argentina como plantar mejor, hacer riegos artificiales, hacer toda clase de nuevos formas de productividad. Uno de las grandes quejas de los argentinos que vienen es que no hay suficientes técnicos calificados.

-La falta de personal calificado es un cuello de botella para el crecimiento. ¿Qué hacemos, además de analizar una problemática que crece?

-Todos los políticos, de todos los colores, en vez de hablar tanto, pónganse a entrenar a más uruguayos, bajen las barreras de la educación. Hay que dar herramientas a los uruguayos para que puedan ser empleados. Toda esta gente que está invirtiendo, que está trayendo nueva tecnología precisa empleados calificados. Hay dejar el debate y pasar a la acción. Y hablamos de la madera, de la celulosa, de la minería. En Uruguay no hay profesionales suficientes para trabajar; y se necesitan expertos para trabajar. No es pico y pala; no es solamente el maquinista, el maquinista necesita cierto nivel de educación; hoy en día estamos hablando de sistemas automatizados que requieren cierto conocimiento. No necesitamos más abogados y contadores, hay suficientes.

-Ahí están los avances en el campo de la informática.

-Sí, el plan Ceibal va a ser un gol de media cancha. Dentro de 15 años vamos a ver los resultados, indistintamente del color político.

-¿Algo para decir de la implementación del plan Ceibal?

-Me importa poco cómo se ejecutó, lo que importa es que está vivito y coleando y está funcionando al máximo.

HAY CABEZAS

-¿Y usted con qué Uruguay sueña?

-Tenemos una oportunidad de crecer. Tenemos tres ramas muy claras que el Uruguay puede prover, que es agricultura, tecnología y servicios. Y las tres están relacionadas entre ellas de una forma tremenda. Que me digas que vamos a descubrir la física nuclear etc. No, pero en tecnología vamos a poder generar nuevas tecnologías a la industria, todo lo que sea aplicado al turismo, a la agroindustria, a la parte de los videojuegos. Tenemos oportunidades en el área tecnológica y las cabezas como para hacer muchísimas cosas. En agricultura, tenemos un clima hiperbenigno, pero nunca vamos hacer grandes productores de absolutamente nada por el volumen: somos 177 millones de metros cuadrados. No podemos competir contra la pampa argentina y el Mato Grosso brasilero. Por lo tanto, no hagamos lo mismo que hacen ellos. Dediquemonos a cosas de valor agregado. No vamos a poder competir en commodities.

-Ahora asoma un mayor acercamiento entre la academia y las empresas. ¿Ahí está el camino?

-Claro. Porque la academia tendría que ser una de las grandes incubadoras, de ideas de conceptos y de pensamientos, en tecnología y emprendedurismo, pero también filosófico y de ideas. En un país democrático con libertad de expresión y de pensamiento, es el gran valor que trae la academia.

MALA IMAGEN

-¿El emprendedor se nace o se hace?  Hoy, a nivel universitario, hay formación sobre cultura emprendedora.

-La incubadora es el medio ambiente en el que se desarrolla y donde se crece, lo que se escucha hablar en el hogar, en la escuela y el liceo. Son todas semillitas que se van plantando de todo el ecosistema que rodea a la persona. Indudablemente nacen, y también se puede aprender y desarrollar la curiosidad y perder el miedo. Todo comienza en la mesa de la familia, donde se debe hablar todos los temas.

-No es un secreto que los empresarios tienen mala imagen a nivel de la sociedad. ¿Hay alguna explicación?

-Yo lo veo como un problema histórico que se esta arrastrando por lo menos desde los años 50. Uruguay antes de los 50 era un país de emprendedores inmigrantes. Cuando comenzó la política del cierre de fronteras y de la sustitución de importaciones, los subsidios, se achanchó todo. Uno tenía monopolios, se formaron los monopolios. Cuando se empezó a abrir la economía hubo que salir a competir. Creo que entre los años 50 y los 80 hubo mucho daño que se hizo a todo el concepto de empresariado, incluyendo los empresarios porque apoyaron todo esa clausura y ese proteccionismo. No había que preocuparse mucho, tengo la chanchita que me da dinero… Así se hicieron una mala imagen y que perdure es un problema de comunicación de los empresarios y emprendedores. En vez de ser mas abiertos, van al bajo perfil, a no querer hablar y perdura todo ese secretismo que no ayuda, y la gente piensa mal. Hay que decir las cosas, ser honesto.  Si mis emprendimientos están creciendo, ¿qué hay de malo? Estamos todos creciendo; estamos agrandando la torta, empleando mas gente, dando premios porque damos salarios sobre resultados. Nos va bien a nosotros, le va bien al empleado.

BUENA MADERA

 -¿Qué nos falta como sociedad?

-Todo puede resolverse, apenas sepamos qué queremos ser como sociedad. Tomemos una decisión y no discutamos más. Hay un momento de decisión y después de ejecución. El uruguayo decide, y va para atrás a discutir de nuevo. Se discutió mucho el plan Ceibal, mucha gente en contra, se tomó una decisión, se siguieron peleando algunos, pero la empezaron a ejecutar y la sacaron para adelante. Y se hizo, y se logró. Lo mismo ocurrió con la madera, en el 85 – 86. El entonces presidente (Julio María) Sanguinetti, se le ocurrió invertir en madera, mucha gente en contra, lo sacó, lo implantó y hoy está todo el mundo viviendo de esos éxitos. Como bien establece una reflexión en el estudio Lecueder: “las grandes obras las sueñan los locos visionarios, las ejecutan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos, y las critican los inútiles crónicos”. El día que se entienda a nivel de sociedad el contenido de esa frase vivimos en otro Uruguay.

-Usted es de los pocos emprendedores que ha trabajado con su señora. ¿Se puede recomendar la experiencia?

-Es muy difícil de contestar. Todo depende de la pareja. Yo tuve la bendición de trabajar con mi mujer, por la forma en que nos complementamos, que funcionaron las cosas espectacularmente. Creo que no es común. Yo he visitado otra empresa donde un hermano y una hermana trabajan espectacular en pareja. Mis padres también trabajaron muchos años en pareja. En los casos que se puede trabajar en pareja, sepan el rol de cada uno, definan el rol de cada uno, tengalo claro, y no importa quién es quién. Hay una parte negativa, y es que uno no se da cuenta, y lleva los temas al hogar, y los que sufren son los hijos, y después pasan la factura. Nosotros teníamos terror el día que les ibamos a decir a nuestros hijos, que nos íbamos de McDonald’s. Nos abrazaron y dijeron, “Gracias, tenemos un papá y una mamá”. Ese es el peligro cuando se trabajan los dos juntos y se hace un buen equipo de trabajo, y se dejan de lado otras cosas. La pareja debe saber cuál es el precio.

 

Faltó tomar la posta de Mujica

 -¿Faltó capacidad de reacción a los chivitos uruguayos ante el avance de McDonald´s?

- Yo aplaudí -antes de que (Tabaré) Vázquez tomara el gobierno– cuando el entonces senador José Mujica dijo: “Cómo hacemos para armar cadenas de chivitos fuera del Uruguay”. Yo me quedé pensando cuánta verdad hay en esas palabras y cuanto reflejo de la idiosincracia uruguaya. Tenemos un producto que es bueno, hay lugares que lo saben hacer muy bien y lo supieron replicar; hay que ponerle un poco de procesos y empezar a salir. Ya hay una chivitería en Washington, en una estación de gasolina, muy similar a lo que es Chivitos Marcos en Coimbra, con un éxito total. Hay otra cerca de Atlanta. El concepto de chivito en Estados Unidos ya existe. Hubiera sido un modelo de negocios fácil de exportar. Nadie se arremangó y empezar a hacer algo, pero bien se podría haber hecho. Cuando Mujica lo dijo, yo pensé que alguien tomaría esa posta.

Categoria: Alta Gerencia

Comentarios (14)

cuicue marzo 10th, 2013 at 12:13    

Mire qué novedad? Tengo 71 pirulos y he pasado bastante de ellos en el exterior. Cuando se vuelve a Uruguay se convence rápidamente que este es el Pais del No. Con cualquier color de partido en el Gobierno, aquí la idiosincracia es decir primero que nada No y después hay que pelear con argucia contra los argumentos inverosímiles que los uruguayos buscamos para decir No. Pero mire, se dice No hasta para aceptar lo que uno pueda aportar de experiencias valiosas. Todo es No. Lamentable.

Abraham Aliskevich marzo 10th, 2013 at 20:09    

Antes que nada quiero agradecer a El Pais el haber publicado esta nota. porque me permitio descubrir a un gran uruguayo, que ha hecho escuela con su trayectoria comercial. Yo, ya hace 10 años que vivo en Israel, aunque viajé varias veces al Uruguay, nunca pude conseguir NADA, sino siempre fueron NOS bien grandes. Porque resulta que despues de viejo, me pasa alreves de mis colegas (en vejez) que mientras ellos, la mayoria viven de sus recuerdos, yo me la paso haciendo proyectos para el futuro y todos son para mejorar mi Uruguay. A pesar de las enormes criticas que recibo, y todos me dicen que tengo que pensar en el pais que vivo, pero no puedo y me surgen creo, interesantes propuestas para beneficio del Uruguay y su gente y sus comerciantes tambien.El primero que se me ocurriofue cuando visite en Israel MINIISRAEL. al salir ya estaba pensando. ? Y si consigo hacer MINIURUGUAY en mi pais? ?Pero COMO? Y empezaron los NO . Viendo al sufriente publico que asiste al teatro de verano con sus funciones suspendidas por lluvia, donde pierden dinero TODOS. LOs conjuntos, La intendencia y el publico. ?Porque de una buena vez. no se le hace un techo como los grandes espacios.para tener un Teatro Ramon Collazo que funcione todo el año, con comodidades que el publico se merece. Y lo mas interesante que consegui su financiacion, asi que la Intandencia, no pone un mango. ?Donde encontraran un negocio mejor. Pero a pesar que mucha gente se ponia contenta. En la Intendencia, los que deciden, me repitieron varias veces con un NO ROTUNDO. Tambien tengo un gran proyecto para sacar al OESTE de MOntevideo de su ostracismo Haciendo un centro CIVICO como tiene Canelones ademas etc.etc.Pero siempre me pasa lo mismo para todo un NO rotundo.Por eso me dio muchisima alegria el encontrar una persona que piensa como yo pero que tiene las agallas que a mi me falta.Me causaria un enorme placer en poder intercambiar correspondencia con usted para nuestros beneficios. Y demostrarles a los que les estan poniendo palos a las ruedas. que se jueguen de una vez y no vivan cuidando su chacrita. porque le esta costando mucho al pais.A el Pais y al sr.Rodolfo Oppenheimer gracias desde ya por su colaboracion quedando a sus gratas ordenes. Me gustaria que se dé una vueltita por aqui con su familia, para conocer MINIISRAEL y el resto de este moderno Pais.
Abraham Aliskevich Israel Hertzlia calle Sokolov 53 Ap.29 Tel. 09.9501076
celular 0526,330391 abralis27@gmail.com

Solosal marzo 10th, 2013 at 23:56    

“Nunca es tarde, cuando la dicha es buena”
Se le debe dar las gracias al Sr.Oppen-
heimer ,por participar y de que !manera!
en el proceso economico del Uruguay.
No creo que haya habido otro manifiesto
anterior, que fuera tan explicito y que
refleje el camino a seguir,el da un !SI!
se puede.
Esas personas. que dicen “No” y despues
dicen,”Si”, me hacen recordar a alguien.

MARCELO Cabral marzo 11th, 2013 at 3:24    

Muy interesante la nota.
Cuando el Sr. Rodolfo comenzaba con MCd.
Alla Por el 91, 92 tuve la de conocerlo como profesor – guia en el primer año de Junior Achivement.
Creamos una mepresa de lava autos a domicilio se llamaba clean – CAR.
Tanto el como otros empresarios que participaron dejaron una importante huella de conocimientos y aprendizaje basada en ser una persona emprendedora.
HOy vivo en el exterior y tuve la suerte de crear una empresa muy importante de servicios. siempre me acuerdo de Rodolfo pasaron mas de 20 anos y sigue siendo el mismo , Salud!!

ALFREDO SUR marzo 11th, 2013 at 7:22    

Hola felicito al Sr. Oppenheimer por lo que hizo con Mc Donalds en Uruguay, recuerdo cuando abrio su primer local en Montevideo Shopping, y la mayoria de la gente decia que no iba a funcionar porque el uruguayo comia chivitos y no hamburguesas, mucha gente no le daba un año, lo mismo le sucedio a Lecueder con Montevideo Shopping cuando la gente decia que el uruguayo estaba acostumbrado a comprar en las galerias y en la union centro y paso molino.

pepe marzo 11th, 2013 at 14:46    

A lo que no se le dijo que NO es a la comida CHATARRA Si les siente por olor o sabor gusto a grasa es que tienen hidrogenado. La papas fritas no necesitan aceites Hidrogenado, con la fritada se consumen por absorción y evaporación el 50% del contenido del sartén (maquina) .Al dia se repone una o varias veces el aceite, por lo que la característica del hidrogenado como la extensión de la vida útil esta descartada ¿Entonces porque se usa? Su uso debe de estar pensado para lograr el vínculo perfecto entre el consumo de estos alimentos y la sensación de bienestar, al activar mecanismos cerebrales que nos hacen dependientes al igual que las grasas animales, ambos generadores de grasas trans. Interesante

http://www.consumer.es/seguridad-alimentaria/normativa-legal/2007/06/04/27808.php

Luis Alberto Russo marzo 11th, 2013 at 14:58    

Felicitaciones, Sr. Oppenheimer y a quienes publican esta nota en donde se muestra una tenue luz de Sí se puede, dentro del instaurado NO en el país.
Sería un gusto para mí poder intercambiar opiniones con Usted y también con el Sr. Aliskevich – estoy tratando de arrancar, pero acá en Uruguay, tal y como dice el artículo, es muy difícil, suerte!!!

Liber marzo 11th, 2013 at 20:07    

Soy del chivito a muerte!

Daniel Lage marzo 11th, 2013 at 20:39    

MI experiencia me indica que el empresario se hace y no nace.

Hace falta, en todo el mundo, formar emprendedores/empresarios. Y no me refiero a ningún MBA. A mi mucho me han servido mis conocimiento de Derecho (soy Escribano) y de economía, recursos humanos y una crisis única, que me ha tocado “sufrir” como pichón de empresario en España.

Hoy mismo, estoy preparando en España un curso de formación para emprendedores/empresarios. Con desarrollo del emprendimiento incluído. La máxima del mismo es que si no podemos ser los primeros, bastará con ser los segundo mejores. Y que además el futuro emprendimiento va a tener mucho de “Blood, Sweat and Tears”. Y les aseguro que a mis alumnos los voy a hacer sudar y llorar. No hay otra.

En todos lados hay NOes. Quizás esté más exacerbado en Uruguay. Tenemos mucha idiosincrasia de “análisis-parálisis”. O como dijera Real de Azúa: “la sociedad del impulso y el freno”. Al final, lo que importa es que es el mercado el que te va a decir que NO (hay que ser rápido para corregir). Como dijera mi viejo, ante cualquier gestión a realizar: “El NO lo tenemos ganado de antemano. Así que tenemos que intentarlo.”

Se hace mucho hincapié en los “riesgos” y nos olvidamos que en cualquier emprendimiento los riesgos son una parte de la foto y no toda lo foto. Vamos a fracasar por mucho motivos y no sólo por riesgos mal asumidos o calculados.

Un saludo

Daniel

P.D: Hablando de innovar en el mercado de los chivitos. Me gustaría que alguien emulara el siguiente emprendimiento: http://www.hamburguesanostra.com/tipos-hamburguesa-diferentes.

Carlos marzo 11th, 2013 at 20:40    

No es verdad que el publico de MCDonald’s en Uruguay y en Estados Unidos es el mismo. Esa es la mentira mas grande que ha dicho.
En Estados Unidos los que van a McDonald’s son en su mayoria de clase media baja. O Baja directamente. Es uno de los pocos lugares donde pueden comer por $5 o menos. Cuanto sale una Big Mac con papas fritas y refresco en Uruguay?
Tambien en cualquier lugar de comida rapida en Estados Unidos podes rellenar tu vaso con refresco todas las veces que se te ocurra. En Uruguay eso no existe.
El exito de McDonald’s es otro ejemplo de cuan ignorantes son en Uruguay.
Una cadena como Subway no tuvo exito ninguno y creo que de todos los que abrieron queda uno solo. McDonald’s hay por todos lados y muy pocos de los que abrieron terminaron cerrando. El unico que recuerdo cerrado fue el que abrieron en el Paso Molino. Creo.

Uruguay-ha ! marzo 11th, 2013 at 21:09    

En Uruguay hasta para comer unas papas embadurnadas en aceite y sal y una hamburguesa … hay que tener una economía media porque en Uruguay nos matan con los precios de cualquier comida como la estándar de Mc Donald´s.
En otros países con el precio de lo que nos cobran unas pizzas o una hamburguesa medio pelo comés entrada, plato de calidad y postre.

Pelusa marzo 12th, 2013 at 3:48    

No es verdad,q solo van los de clase media olos pobres,aquí en USA va todo el q le gusta,Bill Clinton es fanático d las 2 cadenas más importantes de aquí y también lo hace Obama,(siempre q la primera dama lo deja ja,ja ja.) no se cuanto sale ahí dado q hace 6 años q no voy (x motivos d enfermedad)so aquí siempre hay cupones q te mandan ellos x coreo o x email y muchos especiales .ahora yo no pienso,q solo x el NO no se puede emprender un negocio,ejemplo a Piria no le regalaron los terrenos si tenía visión hay muchos q tienen y no tienen con q ,saludos a todos desde NJ desde hace 40años

JORGE marzo 12th, 2013 at 12:27    

Soy una persona comun de los tantos que no son devotos de McDonals,y tengo razones para no serlo, tambien soy de los tantos que tuvieron que emigrar por el famoso NO al que se refiere Oppenheimer, es cierto que es parte de la idiosincrasia del pais, y se nota a nivel familiar, a nivel barrial, en las ciudades, en las empresas y en las instituciones publicas. Los cambios no se notan, yo viajo poco y cuando voy una vez cada dos o cuatro años siento que vuelvo al mismo lugar que deje hace 26 años con iguales caracteristicas. “EMPRENDEDORES”, leo los comentarios y que percibo? Siguen haciendo los comentarios de la final del 50, y esto se percibe desde afuera, el NO, LOS PALOS EN LA RUEDA, LA COIMA. por eso durante años nadie innovo, nadie invirtioo o los pocos que lo han hecho la pusieron en la mesa del gobernante de turno, los uruguayos que estan en el exterior y tienen un pequeño capital
par un micro, pequeño o mediano emprendimiento ni lo piensan, saben como es invertir en el pais. McDonals no entro al pais como un pobre pollito mojado y despues crecio, ya se conocia Mcdonals
en el pais antes que se instalara el primero por gente conocida que viajaba, gente conocida que reside en USA, porque no se si sabes que cada uruguayo tiene al menos un pariente conocido o amigo en el exterior.Para resumir el ejemplo de Mcdonals como el de los argentinos son muy vanales, son ejemplos con un tufillo medio raro,igual que el conflicto del puente que nunca lo crei. EL URUGUAY DEBE GENERAR CONDICIONES FAVORABLES PARA LOS EMPRENDEDORES E INVERSORES URUGUAYOS. OPPENHEIMER NO INVENTASTE LA POLVORA.
El Turquito Jorge.

Abraham Aliskevich marzo 13th, 2013 at 17:49    

Sr. Director de este espacio:Agradeciendo desde ya el espacio concedido,quiero aprovechar para reiterarle al Sr.Rodolfo Oppenheimer mi pedido y agregar al Sr. Luis Alberto Russo que estoy a sus ordenes para juntar fuerzas con la esperanza de conseguir capitales de riesgo. Quisiera agregar a mi carta anterior en cuanto al cerramiento del Teatro Ramon Collazo que el Municipio de Montevideo lo unico que tendria que hacer es firmar un fideicomiso con la firma prestadora como garantia y el pago será , con un porcentaje del precio de las entradas y como el teatro va a trabajar todo el año y pensamos aumentarle su capacidad, el negocio es SEGURO.
Ademas sobre el Proyecto del OESTE, pienso que loa gente que vive al Oeste de MOntevideo tendria que empezar a movilizarse porque esto es en su propio interes. Y yo pregunto:?Porque y a quienes favorece que el Oeste de Montevideo este en ese estado lamentable de abandono en pleno siglo 21. Miremos lo que era la costa de la ciudad antes de que se hiciera la Rambla, comparandola con lo que es ahora??No le gustaria que el Oeste tuviera una Rambla igual, porque la costa en si , no tiene ninguna diferencia.Luchemos para que la costa sea toda igual desde Santiago Vazquez hasta Carrasco.Muchas gracias y quedo en la dulce espera. Mis datos ya los tienen Esto dara trabajo a mucha gente

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